Después de la pedida de mano, el ansiado “sí, me caso”, la emoción, los nervios y las expectativas, llega la realidad. Y ahora ¿cómo planeo la boda? Pregunta que nos lleva a solucionar aquello que la pareja de futuros esposos desconoce para llevar a cabo el día perfecto.

Contratar a un wedding planner, planeador de bodas, no es un lujo es una necesidad, pues como en muchas actividades y profesiones, para la ocasión se requiere de expertos que vigilen, definan y solucionen lo que los novios no pueden realizar, principalmente por falta de tiempo y, en nuestro caso, por distancia. 

Planear con nosotros es como el traje del novio o el vestido de la novia: a la medida. Te contamos qué llevamos a cabo:

  1. Experiencia: Más de una década en organización y realización de eventos respaldan nuestra historia. Esto permite que conozcamos las Con el contexto establecido personalizamos los detalles de acuerdo con las necesidades para que la ocasión sea memorable. El orden y la disciplina son nuestros aliados.
  2. Empatía: Nos ponemos en tu lugar. Escuchamos las necesidades de los novios y nos apasionamos por definir cada detalle, comprometidos con la ejecución de lo propuesto y planeado.
  3. Creatividad: Aunque hay estilos definidos, damos el toque especial, por lo que conocemos las ideas de cada pareja. Sugerimos tendencias, personalizamos, diseñamos en conjunto.
  4. Dinamismo: resolvemos contratiempos. Contamos con capacidad de reacción ante eventualidades. Estamos al pendiente en todo momento de las necesidades de la pareja, siempre en comunicación eficaz y eficiente. 
  5. Anticipados: Identificamos las necesidades y proponemos vanguardia, estilo, elegancia, distinción, así como calidad y calidez.

Proponemos alternativas, nos anticipamos ante eventualidades, resolvemos y disfrutamos  con los novios esta experiencia única.